Monday, March 31st, 2025

Stellantis planea fabricar vehículos eléctricos Leapmotor en España

La multinacional Stellantis, en colaboración con su socio chino Leapmotor, está considerando seriamente establecer una planta de ensamblaje de vehículos eléctricos en España, que actualmente es la economía de más rápido crecimiento en Europa. Esta decisión estratégica responde al objetivo de fortalecer su presencia en el mercado europeo y, al mismo tiempo, sortear parte de los aranceles impuestos por la Unión Europea a productos chinos que, según Bruselas, reciben subsidios estatales injustos.

Leapmotor International ya comercializa sus modelos dentro de la Unión Europea a través de la red de concesionarios de Stellantis. Según una fuente diplomática citada por la agencia Reuters, la intención es evitar parte de los costes arancelarios mediante la producción directa en territorio europeo. En este contexto, España ha emergido como la opción favorita frente a otras ubicaciones en Alemania y Eslovaquia, donde Stellantis ya cuenta con fábricas en funcionamiento.

De acuerdo con esta misma fuente, Stellantis y Leapmotor planean invertir alrededor de 200 millones de dólares en una planta situada en Zaragoza, en el noreste de España. El objetivo sería fabricar el nuevo crossover eléctrico de tamaño medio Leapmotor B10, con vistas a iniciar la producción en masa a principios de 2026.

El B10 está construido sobre la arquitectura LEAP3.5, desarrollada internamente por Leapmotor, y se ofrece en dos versiones con control de crucero automatizado. Ambos modelos están equipados con tecnología LiDAR proporcionada por la empresa Hesai, además de sensores por cámara y radar que refuerzan sus capacidades de conducción autónoma.

Sin embargo, según la normativa vigente de la Unión Europea, el simple ensamblaje de vehículos con piezas importadas desde China podría no ser suficiente para evitar los aranceles. Por ello, las dos compañías están explorando activamente la posibilidad de adquirir componentes de proveedores locales en España, con el fin de cumplir con los requisitos comunitarios y reducir costes adicionales.

Pese a la información filtrada, ni Stellantis ni Leapmotor han querido emitir comentarios oficiales sobre estos planes. No obstante, se sabe que previamente ambas compañías cancelaron un proyecto para producir el B10 en Polonia, después de que el gobierno chino aconsejara a sus fabricantes de automóviles que evitaran inversiones significativas en países europeos que apoyan la imposición de aranceles adicionales a los vehículos eléctricos de fabricación china.

Tras esa decisión, Stellantis y Leapmotor evaluaron otras opciones dentro del continente, incluyendo su planta en Eisenach, Alemania, donde se ensamblan modelos Opel, así como la instalación en Trnava, Eslovaquia.

La elección de España no es casual. El país ofrece ventajas competitivas como unos costes laborales relativamente bajos y un fuerte respaldo institucional a la industria de energías limpias. Esta combinación ya ha atraído a grandes fabricantes de baterías, como CATL y AESC —esta última respaldada por el grupo Envision—, que han decidido instalar centros de producción en suelo español.

La apuesta por Zaragoza podría reforzar aún más la posición de España como uno de los principales polos de fabricación de movilidad eléctrica en Europa, en un momento en el que la industria automovilística se enfrenta a grandes transformaciones por la transición energética y las tensiones comerciales con China.

Con este movimiento, Stellantis y Leapmotor no solo buscan adaptar sus estrategias comerciales a las nuevas condiciones del mercado europeo, sino también anticiparse a futuras restricciones regulatorias y consolidar una base industrial más sólida dentro de la Unión Europea.